La magnífica distribución geográfica del Valle de Boí nos permite la práctica de deportes durante todo el año.
En invierno el esquí alpino y de montaña, la escalada en hielo, las raquetas de nieve, los trineos de perros o las motos de nieve. Y el resto del año del año la escalada en roca, con un gran nombre de vías abiertas y de diferente dificultad, las ascensiones, travesías, excursiones, senderismo, hípica, parapente y en determinadas temporadas la caza y la pesca y el descenso de barrancos.