Desde el año 1997 el pueblo de Barruera vuelve a representar el Vía Crucis cada Jueves Santo. El Vía Crucis de Barruera había sido uno de los más significativos de la zona pero poco a poco se fue perdiendo. Las últimas representaciones tuvieron lugar a principios de los años setenta.

El año 1997 el Patronat de la Vall de Boí impulsó su recuperación, la cual no se hubiera podido hacer sin la ilusión de todo el pueblo de Barruera que se volcó en la recuperación de este acto que todavía vive en la memoria de todos, como uno de los signos de identidad propia. La recuperación fue un éxito tanto de público como de participación. En la representación del Vía Crucis de Barruera participan más de cincuenta personas y tiene una duración de una hora aproximadamente.
Los personajes que aparecen son: Jesús, la Virgen, Verónica, Judas, Pilates, María Magdalena, la Samaritana, el Cirineo, 10 armados , 3 tamborileros, 8 “capuchinos”, 2 monaguillos, las 4 mayoralesas que llevan el único paso de Semana Santa con la Virgen de los Dolores y el cura que anuncia les catorce estaciones del Vía Crucis.
Cada una de les estaciones es representada y cantada. Les dos primeras, donde Jesús es sentenciado a muerte y le cargan la cruz, se representan dentro de la iglesia románica de Sant Feliu de Barruera (declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco) y continúan por los alrededores de la iglesia, entre los prados, hasta las últimas estaciones en que Jesús es crucificado delante del ábside de la iglesia.